Rubén, es decir, YO.
Esta frase pronunciada por mi encierra tanta razón que me quedo anonadado (hmmm ... eso suena a estar sentado en el agua) ante la pertinaz insistencia del mundo de mostrarme cuan insignificante y fútil son aquellas cosas que digo creer conocer.
Señoras y señores, damas y caballeros (como en los baños), chicos y chicas, personas y seres humanos ... yo creía que lo había visto todo !!!
Me he encontrado un sitio realmente ... divino. Sí, así mismo, tal cual rezan esas siete letras (hmmm ... bueno ... las que sean). En el mismo encontramos la zona de mercado mas curiosa que he visto en los días de la vida de otro y de la mía también. Véase no más:
Se trata del sitio Divine Interventions, del que no me atrevo ni a traducir el nombre. Ahí venden todo tipo de artilugios para ... ¿monjas? y para aquellas personas con fetiche fijado en los temas religiosos. De los detalles no quiero ni hablar ... es increíble.Ya me había encontrado una vez un interruptor lascivamente sugerente y lo atribuí a un error involuntario del diseñador.
Y yo que pensaba que mi amor por los sanitarios era enfermizo !!!




